Un día en Guadalajara por el barrio, sin tanta prisa.
Guadalajara tiene un poquito de todo eso que nos gusta, una de las mejores maneras de descubrirla es dedicarle un día entero a recorrerla como un buen local.
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Hay ciudades que se conocen visitando sus monumentos y otras que se disfrutan caminándolas sin tanta prisa, entrando a una cafetería porque te gusta al pasar, descubriendo una casona escondida o sentándote a comer en ese lugar que los mismos locales te han recomendado. Guadalajara tiene un poquito de todo eso que nos gusta y, si nos preguntas, una de las mejores maneras de descubrirla es dedicarle un día entero a recorrerla como un local.
Como la mayoría de nuestras casas en Barrio México están ubicadas en la colonia Americana empezaremos desde aquí: calles arboladas, arquitectura con mucha personalidad, cafeterías de especialidad, galerías, restaurantes con propuestas muy interesantes y bares que empiezan a cobrar vida cuando cae el sol. Pero como aquí nos gusta de todo también te recomendaremos algunos paradas culturales para que te lleves una buena probadita de la ciudad.
Así que ponte zapatos cómodos, carga el celular y vámonos a recorrer Guadalajara.
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Empezamos el día con un buen desayuno y café de especialidad.
No hay mejor manera de arrancar que con un buen café y algo rico para desayunar. Y si hay algo que sobra en la Americana son los lugares con buen sabor para empezar la mañana sin prisas.
Si estás buscando un lugar para empezar el día con un buen desayuno y sin prisas, Biolento_ es de esos spots que vale la pena tener en el radar. Sobretodo si hay buen clima, su terraza rodeada de plantas le da ese toque fresco y relajado que invita a sentarte a disfrutar de la mañana, ya sea con amigos, tu pareja, o simplemente un cafecito para ti.
Su menú combina los clásicos del desayuno mexicano con un giro más contemporáneo, así que los chilaquiles, especialmente los verdes o rojos con chicharrón son una verdadera delicia, aunque también puedes optar acompañarlos con huevo, tienen opciones vegetarianas y lo más delicioso e imperdible para empezar la mañana su variedad de cafés.
Si todavía tienes un huequito y quieres cerrar con broche de oro, puedes acompañar tu café con algo de su barra de pan dulce, vale toda la pena.
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A caminar entre casonas, fachadas bonitas y calles arboladas.
Con la pila recargada, toca salir a explorar uno de los barrios con más personalidad de la ciudad.
La Americana es de esas colonias que se disfrutan caminando. Entre las calles Libertad, López Cotilla, Lerdo de Tejada y sus alrededores encontrarás antiguas casonas, detalles arquitectónicos, fachadas llenas de color y construcciones que hoy albergan cafés, restaurantes, concept stores, galerías, museos y espacios creativos.
Ve con los ojos abiertos, y con ganas de inspirarte de todo lo que la rodea, porque parte del encanto está en los detalles: una puerta antigua, un balcón, una fachada que parece sacada de otra época o una casa restaurada que te hace detenerte para tomar fotos instagrameables por todos lados.
Y sí, aquí aplica perfectamente eso de caminar sin rumbo fijo. A veces los mejores descubrimientos no estaban en el itinerario.
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Una buena dosis de arte y arquitectura.
Si queremos agregar este toque cultural al recorrido, hay dos paradas que valen mucho la pena.
La primera es el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA), donde puedes encontrar exposiciones artísticas en un edificio que también merece la pena admirar por sí mismo.
Después, si te interesa la arquitectura, apunta Casa ITESO Clavigero, una de las obras más representativas de Luis Barragán en Guadalajara. Sus volúmenes, colores ,patios y juegos de luz natural la convierten en una visita muy personal para quienes disfrutan el diseño y los espacios con mucha historia.
Te recomendamos revisar los horarios y las condiciones de acceso antes de ir, porque cada espacio funciona de distinta manera. Más vale organizarte con tiempo y no llevarse sorpresas.
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Porque en Guadalajara siempre se come rico.
Después de caminar y turistear toda la mañana, toca hacer una parada gastronómica. Y es que los buenos conocedores de la comida tapatía no nos dejarán mentir.
Pero si es tu primera vez en Guadalajara, hay algo que no puedes dejar fuera de la lista: probar una buena torta ahogada. Es uno de los clásicos tapatíos y una manera deliciosa de acercarte a la gastronomía local.
Si quieres probar tu primera torta ahogada, El Profe Jiménez es una parada ideal para entrarle a uno de los antojos más emblemáticos de la ciudad. Aquí la protagonista es la combinación de un buen birote salado, carnitas y salsa de jitomate, con ese toque picosito que puedes ajustar según qué tan valiente seas con el picante.
Nuestra recomendación es empezar con la versión tradicional, disfrutarla sin miedo a ensuciarte las manos y acompañarla con una bebida fresca, porque sí, comer una torta ahogada es toda una experiencia y parte de su arte está en dejar los cubiertos a un lado y entrarle como buen tapatío.
Aquí estarás descubriendo un momento muy auténtico durante todo tu viaje.

El Expiatorio y un paseo por Chapu.
Cuando empieza a bajar el sol, toca cambiar un poquito de escenario.
Acércate un poco más al centro al Templo Expiatorio de Santísimo Sacramento, uno de los edificios más bonitos e icónicos de la ciudad. Su arquitectura neogótica, sus detalles al interior, los vitrales y el ambiente de los alrededores en su plazoleta hacen que sea una parada imprescindible, incluso si no eres especialmente fan de visitar iglesias.
Después, puedes caminar hacia la zona de Chapu y recorrer su avenida, sus terrazas y las calles que la rodean. Dependiendo el día puedes encontrar algún bazar, actividad cultural o movimiento en el barrio.
Si tu visita coincide con un sábado, vale la pena revisar si hay actividad en el Tianguis Cultural y revisar la agenda del mes por si puedes experimentar algún evento.
Nuestro barrio tiene muchísimo que ofrecer, lo mejor es combinar esos lugares que ya tenías guardados con pequeños descubrimientos que vas encontrando al andar, así que disfruta al explorar la ciudad y no dudes en entrar o probar a todo sitio que te llame la atención, quizás estás encontrando una nueva joyita del barrio.
Nos lemos pronto, ciao.